No soy moralista, ni predico falsa moral
LA LEGALIZACIÓN DE LA MARIHUANA
“La Marihuana es una “droga” extraída de una planta llamada “cannabis sativa” y de la que se usa casi toda, con efectos relajantes y analgésicos”
Se ha comprobado que la Marihuana tiene numerosos efectos positivos de manera significante a comparación con otras drogas aceptadas en la sociedad como es el “Tabaco y el Alcohol”
Si bien la persona que esté leyendo este escrito puede estar a favor o no del consumo de la marihuana por diferentes razones, moralistas, sociales, falta de información, la probó y no le gustó o simplemente por ser droga ilegal, es aceptable. Pero una cosa es segura y es que hay drogas “legales” que causan muchos males en el ser humano y son abiertamente aceptadas en la sociedad moderna en que vivimos como el cigarrillo y el alcohol.
Decir las múltiples desventajas del consumo de estas drogas legales es redundar a lo que la gran mayoría tiene conocimiento y es caer en una doble moral, claro está, si se trata de defender la no legalización por cuestiones de salud y lo dañino que pudiese ser en el planeta su consumo abierto legalmente permitido.
En dos platos
La Marihuana en la gran mayoría de los países no está despenalizada porque simplemente es un negocio, ese negocio llamado Narcotráfico muy lucrativo de paso, donde se benefician políticos, militares, empresarios, dueños de medios y pare de contar.
Más allá de los beneficios o no del consumo del cannabis, ¿por qué mejor no pensar en el beneficio común de la población en general? ¿Cuánta violencia no disminuiría? ¿A cuánto bajaría los ingresos de los Narcos?
Obviamente la legalización de la marihuana no resolvería el problema del narcotráfico porque son muchas las drogas que procesan y distribuyen como la cocaína por ejemplo, pero estoy seguro que sería darle un golpe grande a esas redes.
Una política de estado que no asuma la legalización de la marihuana caería en una falsa moral contra la lucha del narcotráfico.
jueves, 15 de agosto de 2013
martes, 13 de agosto de 2013
La Patana Cultural - Caracas
Hace ya varias semanas atrás tuve el agrado de ir a un nuevo local ubicado en el este de Caracas llamado "La Patana" la sorpresa fue muy grata y placentera. Les invito a leer una nota muy completa de una excelente Periodista, Rocio Cazal.
LA PATANA SE VINO A DARLE MÁS SABOR A CARACAS
A TRAVÉS DE LA MÚSICA HACE 18 AÑOS NACIÓ EN MÉRIDA Y HACE MENOS DE UN MES ABRIÓ UNA “SUCURSAL” EN LA CAPITAL. LA TROVA, LA CANCIÓN NECESARIA, EL TEATRO, LA POESÍA Y EL ARTE EN GENERAL SE MEZCLAN CON UNA RICA PIZZA, UN BUEN TRAGO Y GRATA COMPAÑÍA. CASI TODOS SE CONOCEN Y RECONOCEN
Cuando entrabas sentías una calma agradable. Casi todo lo que veías te gustaba. Cualquier título podía atraparte y, si de géneros hablamos, pues tenías para escoger. La venezolanidad, por supuesto, era lo que dominaba, aunque esto último es algo que más bien es propio del lugar.
Claro, antes era la Tienda del Cine, donde las películas criollas en formato DVD estaban coqueteando con los cinéfilos para que se fueran a cada hogar a precios solidarios sin ser “quemaítos”, pero un buen día bajaron su santamaría “hasta nuevo aviso por remodelación”.
Sí, así ocurrió. Hubo una remodelación y ¡vaya que sí tuvo un cambio! Ya no sería esa tienda amable con productos de cine accesibles al pueblo sino un local nocturno, también amable, donde otras disciplinas del arte como la música, el teatro, poesía y pare de contar están a la orden del día en 150 metros cuadrados.
Apenas entras te encuentras todo oscuro mas no sombrío porque las risas forman parte del espacio. Claro, ya adentro te sientes como en una especie de fiesta donde muchos de los “invitados” se conocen, se reencuentran, se saludan, se miran y hasta se celan (según el color del cristal con que se mira).
Sí. En ese espacio que queda al lado de la entrada principal del Celarg, en la avenida Luis Roche de Altamira, ahora está La Patana Cultural, un recoveco en la planta baja donde el encuentro y la camaradería forman parte del menú del día.
LA PATANA SE VINO A DARLE MÁS SABOR A CARACAS
A TRAVÉS DE LA MÚSICA HACE 18 AÑOS NACIÓ EN MÉRIDA Y HACE MENOS DE UN MES ABRIÓ UNA “SUCURSAL” EN LA CAPITAL. LA TROVA, LA CANCIÓN NECESARIA, EL TEATRO, LA POESÍA Y EL ARTE EN GENERAL SE MEZCLAN CON UNA RICA PIZZA, UN BUEN TRAGO Y GRATA COMPAÑÍA. CASI TODOS SE CONOCEN Y RECONOCEN
Cuando entrabas sentías una calma agradable. Casi todo lo que veías te gustaba. Cualquier título podía atraparte y, si de géneros hablamos, pues tenías para escoger. La venezolanidad, por supuesto, era lo que dominaba, aunque esto último es algo que más bien es propio del lugar.
Claro, antes era la Tienda del Cine, donde las películas criollas en formato DVD estaban coqueteando con los cinéfilos para que se fueran a cada hogar a precios solidarios sin ser “quemaítos”, pero un buen día bajaron su santamaría “hasta nuevo aviso por remodelación”.
Sí, así ocurrió. Hubo una remodelación y ¡vaya que sí tuvo un cambio! Ya no sería esa tienda amable con productos de cine accesibles al pueblo sino un local nocturno, también amable, donde otras disciplinas del arte como la música, el teatro, poesía y pare de contar están a la orden del día en 150 metros cuadrados.
Apenas entras te encuentras todo oscuro mas no sombrío porque las risas forman parte del espacio. Claro, ya adentro te sientes como en una especie de fiesta donde muchos de los “invitados” se conocen, se reencuentran, se saludan, se miran y hasta se celan (según el color del cristal con que se mira).
Sí. En ese espacio que queda al lado de la entrada principal del Celarg, en la avenida Luis Roche de Altamira, ahora está La Patana Cultural, un recoveco en la planta baja donde el encuentro y la camaradería forman parte del menú del día.
lunes, 12 de agosto de 2013
Esos Viejos
Podrá envejecer el cuerpo, pero el amor estará ahí.Ver una pareja de ancianos tomarse de las manos en algún rincón de la ciudad es una gratitud que cualquier persona envidiará sanamente y no por el simple hecho de llegar a tan prolongada edad y percibir a simple vista el amor que muy abiertamente profesan, si no, a pesar de las múltiples dificultades que probablemente atravesaron como cualquier concubinato o matrimonio, aún mantienen esas sonrisas imborrables en sus rostros y con la misma jocosidad de sus años mozos. Si de algo he de envidiar a vox pópuli, es de esas lindas parejas de abuelos que me he topado y aún conservan esas actividades creadoras y entusiastas
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