Podrá envejecer el cuerpo, pero el amor estará ahí.Ver una pareja de ancianos tomarse de las manos en algún rincón de la ciudad es una gratitud que cualquier persona envidiará sanamente y no por el simple hecho de llegar a tan prolongada edad y percibir a simple vista el amor que muy abiertamente profesan, si no, a pesar de las múltiples dificultades que probablemente atravesaron como cualquier concubinato o matrimonio, aún mantienen esas sonrisas imborrables en sus rostros y con la misma jocosidad de sus años mozos. Si de algo he de envidiar a vox pópuli, es de esas lindas parejas de abuelos que me he topado y aún conservan esas actividades creadoras y entusiastas
No hay comentarios.:
Publicar un comentario